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Introducción
Los
juegos y los deportes representan la parte más divertida y motivante
de la Educación Física.
A
nuestro nivel, tanto el juego como el deporte, han de tener la
función de conseguir una diversión obteniendo también un beneficio
para nuestro cuerpo al desarrollar nuestras condiciones físicas a
través de la actividad física que en él se realiza.
Un
juego físico para ser considerado como tal tiene que cumplir dos
condiciones:
El
deporte en sí y visto desde un punto de vista teórico añadirá
otra característica:
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Que tenga una Federación que regule las normas del deporte y
organice las competiciones.
El
deporte no será más que un juego en el que ha habido un proceso de
organización que lo ha convertido en una actividad más seria.
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Origen del deporte
Algo
parecido al deporte de la actualidad lo encontramos en la antigua
Grecia, si bien el deporte actual nace a finales del Siglo XIX en
Inglaterra siendo considerado su padre Thomas Arnold y unido siempre
al concepto de Fair Play (juego limpio). Si bien en la actualidad,
por desgracia esto se ha ido perdiendo.
Durante
toda la historia la especie humana ha practicado actividad física.
Normalmente lo ha hecho para sobrevivir, cazando, recolectando y
también peleando, que era el principal motivo de entrenamiento.
Siempre
en las clases sociales acomodadas los Reyes, la Nobleza ha habido
juegos como las carreras de cuadrigas en Roma, los Torneos Medievales
o el Esgrima ya en la Edad Moderna. El pueblo llano también ha
tenido sus juegos que solían practicar en fiestas o momentos de
ocio.
Pero
fue a finales del S. XIX cuando la revolución industrial con toda su
maquinaria dejó al trabajador tiempo para dedicarse al deporte y de
ahí hasta la actualidad, si bien en su origen lo importante era el
juego en sí y el juego limpio y en la actualidad lo importante para
mucha gente es sólo ganar.
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Valor de los juegos y deportes en la educación
Estas
actividades nos darán la oportunidad de desarrollar una serie de
actitudes que si aprendemos a tenerlas en estas actividades nos
servirán para aplicarlas también en nuestro comportamiento social
en la vida. De ahí el valor que tienen en la educación.
Una
persona que aprenda a respetar a sus contrarios, a actuar de acuerdo
con las reglas, a aceptar las decisiones de los árbitros, a fomentar
el juego limpio, a no intentar ganar haciendo trampas, a dar más
importancia a la participación que a la victoria, a fomentar el
compañerismo en el deporte... aprenderá a comportarse de igual
forma en la vida, fomentando una correcta convivencia social.
Podremos
hablar de un decálogo de la deportividad que tendríamos que cumplir
tanto en el juego como en la vida, tanto como deportistas, árbitros,
espectadores...:
Decálogo
del DEPORTISTA
1. El
deporte educa a personas para la vida. Más que un gran deportista,
procura ser una gran persona.
2. El entrenamiento es
fundamental para progresar. Ten continuidad y constancia.
3.
Respeta la norma, te proporciona sentido y claridad en el juego.
4.
Honra al contrario, no es un enemigo, es un compañero de juego. Haz
amigos jugando a tu deporte. Los resultados pasan pero los amigos
perduran.
5. Que predomine en ti el sentido de equipo, sus
intereses están por encima del lucimiento personal.
6. Que
te conozcan más por tu comportamiento que por las victorias que
consigas. El juego limpio dignifica, el sucio envilece.
7. Al
finalizar los encuentros, saluda a los contrarios y jueces y
agradéceles que gracias a ellos has pasado un rato divertido y has
mejorado tu salud.
8. Que la honradez y la nobleza sean tu
estilo en la práctica deportiva y en la vida.
9. Juega por el
placer de hacerlo y no sólo por satisfacer a tu padre, madre o
entrenador. Recuerda que el propósito del juego es la diversión,
mejorar las habilidades y sentirse bien. Juega para tu equipo.
10.
El deporte es salud. Practícalo en tu beneficio y en el de la
sociedad.
1.
No obliguéis a vuestro hijo a practicar un deporte que no le guste.
Recordad que los jóvenes juegan para su diversión, no para la
vuestra.
2. No le exijáis más de lo que puede dar ni lo
comparéis con otros. Con eso sólo conseguiréis disminuir su
autoestima.
3. Inculcad a vuestro hijo una educación basada
en el respeto a los principios éticos deportivos, le hará ser mejor
persona y mejor deportista.
4. Tratarlo respetuosamente, es la
manifestación de vuestro aprecio. No mercadeéis con sus cualidades.
Vuestra labor en la competición puede ser animarlo, pero no gritarle
ni darle órdenes.
5. No proyectéis en él vuestras
aspiraciones insatisfechas.
6. Respetad el trabajo del
entrenador y sus decisiones.
7. Nunca ridiculicéis a vuestro
hijo por cometer errores o por perder un partido.
8. Ser los
primeros en respetar las decisiones arbitrales para que vuestro hijo
las respete también.
9. Mostraros siempre correctos con
vuestra actitud y vuestro vocabulario.
10. Recordad que el
fin esencial del deporte es formar personas. Que no os confundan las
prácticas mal entendidas.
1.
Valora el trabajo y el esfuerzo de todos tus deportistas. Facilita
que les salgan las cosas bien y anima al desafortunado.
2.
Asume tus propios errores y no hagas a tus deportistas responsables
de ellos.
3. Que tus actividades y comportamiento sirvan de
ejemplo para tus deportistas.
4. no busques sólo el
rendimiento técnico, esfuérzate por conseguir valores éticos.
5.
Lucha por todos tus deportistas por igual. No tengas preferencias ni
prejuicios.
6. Sé humilde en la victoria y resignado en la
derrota.
7. Sé el primero en conocer y respetar las normas.
8. La moderación es una virtud. Aplícala a la práctica
deportiva.
9. La periodicidad y duración de los
entrenamientos y partidos deberán de ser acorde con la edad de los
participantes.
10. No le pidas más de lo que cada jugador
puede dar, exige sólo lo mejor que tengan.
1.
Garantiza que tus acciones y comportamientos dentro y fuera de la
cancha sean coherentes con los principios de un buen deportista.
2.
El poder se impone, la autoridad se merece. Trabaja para merecerte la
autoridad no por el poder que te da la Federación.
3.
Conserva la calma en los momentos difíciles: el apasionamiento
convierte al error en falta y la verdad en descortesía.
4.
Conócete bien y enriquece tus conocimientos, eso te ayudará a ser
justo y ecuánime.
5. Toma tus decisiones desde la
objetividad y honradez. Que tus sentimientos no anulen tu
imparcialidad.
6. Es tan difícil ser justo que la prudencia
aconseja ser indulgente.
7. No
hables con crudeza a nadie. Todos se merecen tu respeto.
8.
Respeta al deportista pero no seas partícipe de sus errores.
9.
Que tu independencia no te haga tan frío que no comprendas las
situaciones humanas.
10. Tu mayor reconocimiento es pasar
desapercibido; si no es así, asume la crítica, es parte de tu
trabajo.
1.
Que el cariño por tu equipo no te lleve a comportamientos
inadecuados.
2. El precio de la entrada no incluye la bajeza
de insultar. Apoya y anima, nunca descalifiques.
3. El
forofismo niega la racionalidad.
4. No te ampares en el
anonimato de la masa, compórtate con dignidad.
5. Valora los
méritos, sean de quien sean. Aplaude las buenas acciones aun que
sean de un rival deportivo. Valora el esfuerzo y el trabajo al juzgar
los hechos, nunca el éxito o el fracaso.
6. Apártate de
quien incita o reclama conductas violentas.
7. El
conocimiento de las normas te ayudará a ser objetivo.
8. El
rival deportivo no es un enemigo. Sólo cada persona puede ser
enemiga de si misma.
9. Condena el uso de la violencia en
todas sus formas. Critica con educación los comportamientos racistas
y xenófobos.
10. Quien sólo va a ver ganar, corre el riesgo
de ver perder.
Si
aprendemos a comportarnos así, dará igual si ganamos o perdemos ya
que podremos estar orgullosos de habernos comportado correctamente.
Si el contrario por una mala educación no se comportara así no hay
que seguirle el juego y aunque gracias a ello nos pueda ganar no nos
ha de importar ya que será una victoria no merecida. Deberemos
compadecernos de su mala educación.
Podremos
clasificar los deportes según el número de participantes que actúan
y sobre el tipo de oposición que tendremos.
Si
el resultado depende de la actuación de una sola persona hablaremos
de deporte INDIVIDUAL,
si esta depende de la actuación de varias personas hablaremos de un
deporte de EQUIPO.
Si
cuando actuamos nuestra actuación depende directamente de la
actuación del contrario hablaremos de una oposición directa
y si nuestra actuación no depende directamente de la actuación del
contrario, hablaremos de una oposición indirecta.
Por
tanto podremos hablar de deportes de diferentes tipos:
1.-
De oposición directa: Judo, tenis, tenis de mesa, lucha libre...
2.-
De oposición indirecta: Gimnasia rítmica y deportiva, saltos de
trampolín, salto de longitud...
A.-
Cooperación: serán de oposición indirecta como la
gimnasia rítmica por equipos o la natación sincronizada.
B.-
Cooperación-Oposición: de oposición directa como el fútbol
o el baloncesto.
Este
tipo de clasificaciones determinará las características técnicas y
tácticas de cada deporte.
La
Paradoja del Deporte
Para
la competición en el deporte necesitaremos a la vez el
enfrentamiento y la colaboración de los rivales.
El
punto de partida que distingue a los juegos y deportes de otras
formas de enfrentamiento es que el punto de partida no es el
desacuerdo, sino el acuerdo. Hace falta un acuerdo de los oponentes
para competir dentro de unas condiciones aceptadas con un fin
incompatible para ambos, la victoria. Sólo puede haber un ganador
pero dentro de unas normas respetadas por todos.
Si
quiero jugar un partido de tenis necesitaré la cooperación de un
rival que quiera jugar contra mí, sin él no podré jugar. Y si esto
es así ¿Por qué hay gente que llega a odiar o pelearse con los
rivales? Si gracias a ellos puedo disfrutar del deporte.
Deberíamos
ver a nuestros rivales más como compañeros que como rivales ya que
gracias a ellos PODEMOS JUGAR.